Después de 15 años de haberse separado de Take That, Robbie Williams se unió en el escenario a sus excompañeros durante una gala benéfica, realizada en el Royal Albert Hall, de Londres.
El evento Children in need, para recaudar fondos a beneficio de la infancia necesitada, fue organizado por Gary Barlow.
Los primeros en abrir el show fueron los de Take That, luego Barlow anunció a la audiencia que “un gran amigo nos acompañará en el escenario”.
Emocionado, Robbie abrazó a cada uno de sus compañeros. Sin embargo, lo que muchos fans esperaban no sucedió: no cantaron juntos. Take That abandonó el escenario para que Williams interpretara “Bodies” y “You know me”.
Sólo en la última parte del concierto, los cinco unieron sus voces a la de Paul McCartney para cantar la estrofa final de “Hey Jude”.













