Justo cuando yo había recuperado el gusto por ver en televisión la entrega del Oscar —que durante años fue un evento excesivamente largo y tedioso- sucedió lo inesperado.
La entrega del Premio de la Academia recuperó el brillo del pasado. ¡Cuántas celebridades!, ¡qué agilidad de show!, ¡qué momentos!
Lástima que un error de proporciones gigantescas echó a perder todo.
Y es que no me explicó cómo una figura tan importante para Hollywood como Farrah Fawcett, fallecida el 25 de junio del 2009, fue excluida del tributo que anualmente reconoce a los miembros del gremio artístico que ya murieron.
James Taylor interpretaba, acompañado de su guitarra, la canción “In my life” mientras al fondo del escenario, los televidentes y los asistentes al Teatro Kodak veíamos imágenes de actores, guionistas, directores, técnicos y demás gente relacionada con el cine, que se adelantaron en el camino.
Vimos enternecedoras imágenes de Dom DeLuise, Brittany Murphy, David Carradine, Patrick Swayze y, desde de Michael Jackson, pero Farrah ¡jamás apareció!
Por un momento pensé que la vista me había hecho una jugarreta, pero más tarde recurrí a youtube y comprobé que, en efecto, el ex Angel de Charlie no fue recordada en el evento cinematográfico más popular del mundo.
Para ser un error fue bastante grave porque, le guste o no a la Academia de Hollywood, Farrah fue una figura trascendental de la cultura pop, no sólo de Estados Unidos, sino del mundo.
Y, si fue un olvido, ¡peor todavía! Sin demeritar las trayectorias de muchas otras personas muertas durante el año, el deceso de Farrah fue una de las noticias más conmovedoras y trágicas del año por sus dimensiones como estrella, por su trascendencia en la mente del público y, simple y sencillamente porque fue uno de los símbolos sexuales más inolvidables.
La Academia podrá justificarse diciendo que Farrah desarrolló su carrera principalmente en TV, pero también se le olvida que la rubia trabajó también en cine.
“Saturn 3”, “Sunburn”, “The apostle” y “Extremities” fueron sólo algunas de sus películas.
¿Acaso la Academia sólo recuerda a aquellos actores que trabajaron en filmes premiados?
Lo dicho: justo cuando pensé que el Oscar recuperaba su gloria del pasado, precisamente cuando después de muchos años me entusiasmaba con la ceremonia, recordé por qué el evento anual del Premio de la Academia había dejado de gustarme.


